Walding
Junio 13, 2025
"Sangre, lluvia y velocidad: Canada no perdona errores"
Montreal será una carnicería sobre ruedas. Este fin de semana, el Circuito Gilles Villeneuve dejará de ser un escenario pintoresco para convertirse en un campo de batalla. La Fórmula 1 2025 llega a Canadá con una tensión que se corta con cuchillo: McLaren arrasa con todo, Red Bull vive una guerra interna y Ferrari se desangra lentamente. Si alguien esperaba una carrera diplomática, está en el deporte equivocado.
McLaren llega con la arrogancia que da el dominio absoluto. Oscar Piastri, con cinco victorias en nueve carreras, está en modo depredador y no piensa soltar el liderato. Lando Norris, a solo diez puntos, huele sangre en su propio equipo. ¿Habrá órdenes de equipo? Lo dudo. En Woking saben que la gloria no se comparte, y la guerra civil ya está en marcha dentro de sus garajes. Nadie gana un campeonato sin ensuciarse las manos.
Red Bull, en cambio, parece haber olvidado cómo se gana. Verstappen, tricampeón y tres veces ganador en Montreal, está en modo lobo solitario. Su relación con Sergio Pérez es más fría que el asfalto canadiense y el RB21 ya no impone el miedo de antaño. Todo apunta a que, si Max no gana en Canadá, el título se le escapa. Y si eso ocurre, habrá cabezas rodando en Milton Keynes.
Ferrari, por su parte, es una telenovela con presupuesto millonario. Charles Leclerc se estrelló antes de la carrera, literal y emocionalmente, y los rumores sobre su salida son cada vez más ruidosos. Lewis Hamilton, en su primer año vestido de rojo, está pagando caro el precio de un sueño que ya parece pesadilla. Con clima lluvioso en el pronóstico y una parrilla al rojo vivo, el Gran Premio de Canadá se perfila como una masacre deportiva. Y al que no le guste, que no mire.