Carlos Guzmán
Julio 24, 2025
Fallece Hulk Hogan, leyenda de la WWE
Primero Ozzy, y ahora el Hulkster... YA BASTA.
Hoy el mundo de la lucha libre, el entretenimiento y la cultura pop está de luto: Hulk Hogan ha muerto a los 71 años, y con él se va uno de los íconos más grandes —y más musculosos— de la historia moderna. El tipo de las camisetas rotas, los bíceps del tamaño de tu abuela, el bigote más famoso de la TV, y el “hermano” que todos los fans del wrestling quisieron ser.
Nacido como Terry Gene Bollea, Hogan no solo fue un luchador: fue EL luchador. En los años 80 y 90, era imposible no conocerlo. Incluso si nunca viste lucha libre, sabías quién era. Fue la cara de la WWF (ahora WWE) durante la era dorada, y llevó la lucha libre a la cultura mainstream como nadie antes lo había hecho.
Con su clásico look de pañuelo, lentes oscuros y camiseta amarilla que se arrancaba a medio promo, Hulk Hogan fue el superhéroe del cuadrilátero, enfrentando a gigantes como André The Giant, Macho Man Randy Savage, The Ultimate Warrior y más. Su lema era claro: Train, say your prayers, eat your vitamins… and believe in yourself. Así, millones de niños crecieron gritando “Hulkamania is runnin’ wild!”
Pero su carrera no paró ahí. En los 90, dio un giro de 180 grados al convertirse en villano en WCW con el grupo NWO (New World Order), donde pasó de ser el bueno clásico al rudo más cool del momento. Con esa movida, volvió a revolucionar la industria.
Fuera del ring, Hogan también hizo de todo: películas, series, comerciales, y hasta un reality show con su familia. Aunque tuvo varios escándalos (sí, de esos fuertes), juicios, y problemas personales, siempre encontró la forma de mantenerse en el centro del escenario, ya sea en WrestleMania o en los memes de internet.
Durante sus últimas apariciones públicas, se le veía conmovido, más tranquilo, incluso nostálgico. Pero su legado siempre estuvo intacto: fue parte del Salón de la Fama de WWE, tuvo múltiples títulos, y dejó una huella gigante (como de bota talla 50) en el deporte espectáculo.
Hoy se va un titán, un showman, un ídolo de varias generaciones. El mundo se queda sin su “hermano” más famoso, pero la leyenda de Hulk Hogan seguirá viva en cada niño que se arranca la camiseta frente al espejo.
Descansa en paz, Hulkster.
Nos enseñaste a no rendirnos, a ser fuertes… y a nunca subestimar el poder de la Hulkamania.