Telemetria F1
Agosto 4, 2025
De caballo rampante a mula coja: el desastre rojo en Budapest
Ferrari hace el ridículo en Hungría mientras McLaren humilla al resto
El Gran Premio de Hungría 2025 fue un festín para McLaren y un descalabro monumental para Ferrari. Lando Norris se adjudicó la victoria tras una estrategia audaz de una sola parada que desbordó a todos, incluido su compañero Oscar Piastri. McLaren celebró su victoria número 200 en Grandes Premios con un demoledor 1 2 que reafirmó su absoluto dominio en el campeonato. Mientras tanto, Ferrari contempló impotente cómo su líder Charles Leclerc perdía el control de la carrera tras un inexplicable fallo en el chasis y quedó relegado al cuarto lugar. Lewis Hamilton fue una sombra más, culminando en una vergonzosa posición 12 sin puntuar y sugiriendo públicamente que debería ser reemplazado. McLaren no solo ganó: aniquiló.
Leclerc llegaba a Budapest con una pole espectacular que le otorgaba el control de la carrera. Durante casi la mitad de la prueba parecía que el Ferrari resistiría, pero todo se desmoronó alrededor de la vuelta 40: las sensaciones del piloto indicaban que estaba pilotando un coche «inconducible». Un misterioso problema técnico diluyó la ventaja del equipo y hundió sus opciones. Mientras tanto, Norris y Piastri exprimieron sus McLarens con precisión quirúrgica, Norris resistió la presión final de Piastri y cruzó la bandera a solo 0.7 segundos por delante, un remate demoledor para Ferrari.
Ferrari no solo perdió una carrera: expuso sus grietas estructurales. Leclerc, frustrado y exaltado por radio, imploró que escucharan sus advertencias, mientras Vasseur y el equipo podrían ahora verse en el ojo del huracán por decisiones tácticas erráticas. Hamilton por su parte se destruyó emocionalmente ante los micrófonos, diciéndose «soy completamente inútil, quizas Ferrari necesita cambiar de piloto» y cuestionando su continuidad. La escudería de rojo recordó por qué lleva años sin ser rival real del equipo más fuerte del paddock: estrategia deficiente, coche inconsistente y pilotos desmoralizados.
Ahora, la Fórmula 1 entra en su pausa veraniega por tres semanas. La temporada se congela con McLaren más fuerte que nunca y Ferrari en caída libre. Piastri lidera el campeonato con solo nueve puntos de ventaja sobre Norris; cualquier tropiezo al volver del descanso podría dinamitarlo. Cuando regrese la acción en Zandvoort, el toro de McLaren aún estará caliente, mientras Ferrari tendrá que reconstruirse desde sus cenizas si pretende tener opciones. La tregua de verano no será descanso: será un ultimátum.